Hay quienes se preguntan por qué se le da tanta importancia al bullying en nuestros días, si las agresiones entre niños, niñas y adolescentes siempre han existido, inclusive hay quien afirma que crecer en un ambiente hostil puede ayudar a “forjar el carácter”. Estas personas pasan por alto varios aspectos: las acciones violentas se han incrementado entre los menores en las últimas décadas (tanto en cantidad como en intensidad); paralelamente, los modelos de conducta negativos cada vez resultan más exitosos entre los jóvenes (nadie quiere ser el mejor portado, el nerd es un individuo perdedor, la amabilidad es una debilidad).